Según Roig, Amador, Abad, Forns y Kirchner (2012), las distintas fases y objetivos de la evaluación psicopedagógica son las siguientes.
- Identificar la conducta central, problema o conflicto del sujeto.
- Estudio descriptivo de la necesidad, problema o conflicto, en base a entrevistas, cuestionarios y datos de observación. Aplicar aquí clasificaciones diagnósticas generales.
- Relacionar la necesidad o problema identificado y descrito con las variables que lo desencadenan, mantienen o modulan, tanto antecedentes como consecuentes, y expresar esas relaciones con el diseño de un modelo hipotético explicativo.
- Diseñar un proceso de evaluación y análisis detallado y completo de las diferentes variables y procesos del modelo propuesto, para validar (o no, o en parte) sus predicciones.
- Seleccionar las técnicas, instrumentos y procedimientos más adecuados para realizar el análisis diseñado, y proceder a su aplicación.
- En base al estudio realizado (descriptivo, explicativo y predictivo), establecer el diagnóstico y las conclusiones finales respecto a los procesos y factores que promueven, modulan y mantienen el problema, necesidad o conflicto.
- Identificar, seleccionar y aplicar la intervención psicopedagógica más adecuada según el análisis y las conclusiones de todo el proceso de evaluación personal.
Una de las fases más importantes del proceso de evaluación psicopedagógica tiene que ver con la recogida de la información. En este momento clave del diagnóstico es imprescindible seleccionar las técnicas e instrumentos más adecuados y válidos para cada uno de los factores o procesos que se están evaluando. No hay técnicas o métodos válidos para todos los casos; hay que seleccionar siempre el mejor instrumento y procedimiento para el problema concreto que se está evaluando.


